Esa frase escuchada tantas veces, no es más que otra de las reiteradas excusas que escuchamos como mexicanos tras los repetidos fracasos que en la materia ha experimentado un grupo de jóvenes (y algunos no tan jóvenes) desde siempre en materia de futbol profesional mundial. Es la perpetuación de la excusa, aunque en materia de futbol el costo resulta en un gran desencanto nacional cada cuatro años (o más cuando por razones de que la selección quedó fuera desde Concacaf o simplemente no participó por hacer trampa) no deja de ser más que eso, una inmensa decepción nacional. Pero dice Enrique Peña que “ todos estamos conscientes, y creo que muy convencidos, de que el desempeño de nuestra Selección Nacional fue de gran altura ” se hizo un enorme esfuerzo, y como siempre NO FRUCTIFICÓ. SALUD Ese discurso en el ámbito de la administración pública, lo escuchamos cuando en 1968, Gustavo Díaz Ordaz tras su demostración (quizá locura) gasta recursos nacionales para demostrar ...
Esto no es un herror, es un orror pero observa por qué