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Seguimos en el nivel de las ocurrencias

Un gobierno reactivo, un equipo de gobierno enfocado a tapar agujeros y lanzar medidas mediáticas para hacer parecer que se hacen cosas y un gabinete de comunicación que cree que a partir de hacer declaraciones rimbombantes, lava la cara del señor Peña Nieto, veamos: “Las contrataciones se sujetan a los procedimientos que marca la ley, y en ninguno de ellos participa el Presidente de la República” pero acaso no sabe el señor Peña Nieto que todos los funcionarios públicos que participan en esos procesos son miembros del Poder Ejecutivo que él preside y que sus actos se ven limitados por la influencia que sus superiores (entre los que se encuentra él)

Su comprensión de la realidad (de los funcionarios públicos intervinientes) se limita a la percepción que puede mandar sobre ella el o los funcionarios públicos superiores, sin que la realidad influya realmente en el acto en sí, influye en la definición final del mismo, en el sentido que se desee.
En tal sentido, no se le acusa (o no debe acusársele) a él de conflicto de interés, se le acusa de uso indebido de atribuciones y facultades en tanto que influye en las decisiones de los intervinientes y con ello favorecer la decisión a favor de uno u otro.

Pero, nos hace saber que lanza “un conjunto de acciones ejecutivas para prevenir la corrupción y evitar los conflictos de interés” pomposa denominación para decirnos todo sigue igual, pues ahora yo me voy a controlar, seguimos en el nivel de las ocurrencias y peñajadas.

Vamos primero a entregar una “declaración de posibles conflictos de interés” en los países civilizados es declaración de interés y bajo ese criterio internacional, Crodwell no debiera ser Secretario de Energía o Ruiz Massieu no podría ser Secretaria de Turismo, pero ya están ahí y pues ni modo.

Hace apenas unos meses el mismo señor Peña nos comunicaba que la corrupción era un cáncer social y que todos debíamos evitarla, ahora nos hace saber que está muy preocupado pues México sólo alcanza 35 puntos en una escala de 100 en la percepción mundial de la corrupción, es decir todos somos corruptos (la sociedad está podrida) pero el mundo nos observa muy corruptos y quizá haya que hacer algo para evitar que eso siga pasando.

Entonces no hay que combatir la corrupción, hay que enmendar la percepción de esta en el mundo y para ello en calidad de supremo tlatoani (el que habla, el que tiene el don de convencer con la voz) decidió otro ocurrencia, por cierto una ocurrencia que ahora va a generar más estructuras en principio una Unidad Especializada en Ética y Prevención de Conflictos de Interés en la SFP y sus correlatos en cada dependencia del ejecutivo federal y en cada organismo público federal, pero qué bueno que estamos en austeridad y hay un recorte de gasto público.

La percepción de nuestro país como muy corrupto no es algo que haya surgido de la nada, la existencia de la casa blanca y las de Malinalco de él y Videgaray no es una percepción de corrupción, es sólo la comprobación del nivel e esa corrupción.

Acciones ejecutivas que por lo demás sólo demuestran que están muy lejos de entender el nivel de descontento social y mucho más lejos de intentar corregirlo.

Pero esperaba que los periodistas le aplaudieran pos seguir en su nivel de PEÑAJADAS.

SALUD

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