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Juicios simplones

Hace unos días leí algo así como: “Oaxaca es un polvorín, la situación es muy compleja y veo juicios simplones” (no sé quien lo escribió ni en qué contexto lo hizo) sólo quiero retomarlo pues en realidad (como decía aquel viejo promocional) “quién no conoce Oaxaca, no conoce México” aunque la forma correcta de decirlo sería: “quien no reconoce la riqueza cultural de nuestros pueblos y comunidades originarias, desconoce su historia

Oaxaca es, sin lugar a dudas el crisol más importante de nuestra patria, ahí conviven 15 pueblos originarias (grupos étnicos y lenguas indígenas) que en conjunto mantienen vivas unas 400 variantes lingüísticas (que como decía mi profe de primaria [saludos a Jerges qepd] son más que todas las del resto del país)

Además de que durante parte de “México independiente” se asentó en ese territorio una gran cantidad de “colonizadores económicos” europeos en espera de la apertura del Canal de Tehuantepec.

Las mezclas demográficas han propiciado en esa hermosa tierra de la que soy hijo adoptivo, tenga hoy, sin lugar a dudas la visión más cosmopolita de México (y puede ser que del mundo), ahí la cosmovisión o las cosmovisiones son infinitas (tantas como pobladores hay), ahí no pueden obtenerse visiones planas ni posiciones unánimes, ahí cada uno opina y expone sus razones, ahí no gana el dedo o la dádiva.

En esas intrincadas latitudes, como decía también mi profe Jerges: “la historia la escriben los que son capaces de comunicar y convencer”; ahí entre esa inmensa orografía, que también nos enseñó el profe Jerges: “si la aplanáramos sería mucho más grande que todo México”; ahí mi compadre Don chato, me enseñó hace ya más de cincuenta años que lograr acuerdos es cuestión de negociación.

Pero estos administradores, esos “nuevos” políticos que en sus venas corre sólo el impulsao vano de la estupidez, mandan tanquetas, instruyen disparar antes que hablar, son absolutamente obtusos a entender antes que disponer, están tan ensimismados en su pendejez  que no ven más allá de sus narices.

Ese señor niña (me refiero al estúpido que le pagamos como Secretario de Educación) que se atreve a decir “negociamos pero no de educación” pues entonces pa que le pagamos al PENDEJO.

Ese otro que le pagamos por ser Secretario de Gobernación y lejos de escuchar de antemano impone y finalmente el mayor de los estúpidos autoritarios que ni siquiera ha entendido que sólo es un títere de los verdaderos intereses nacionales e internacionales, que en lugar de atender la emergencia nacional, se desaparece para “firmar un acuerdo de paz” que va durar como 15 días.

Esa cosmovisión de mi pueblo adoptivo, me hace pensar en que los años de lucha contra esa estructura autoritaria no han sido en vano, que escuchar todos esos “juicios simplones” de lo que es México, de lo que pasa en México y de lo que esperamos los mexicanos da sus frutos.

Esa estupidez de estos administradores que en su obtusa mente ni conocen México, ni saben en donde está Oaxaca, ni tienen la menor idea de cómo se hace la política; me permite pensar que han logrado unificarnos para decir YA BASTA.

SALUD

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