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Historia de incapacidad oficial

Hace unos años escribí una historia de NO atención a clientes que hacía referencia a IUSACELL y su pésimo servicio de atención a clientes, causa por la que entonces dejé lo que hasta ahora califico como el mejor servicio de banda ancha, es decir ellos perdieron un cliente y un potencial promotor debido a su incapacidad para atender, para ofrecer el servicio de atención; hoy habré de referirme a un servicio que pagamos todos nosotros como lo hice cuando me referí al IMSS y su ineficiencia rampante.

Pues les platico:

Hace unos cuatro meses decidí que era hora de “arreglar” mis asuntos de pensione y me dirigí a PENSIONISSSTE en Buenavista, para solicitar información respecto del “estado de mis cuentas”, como respuesta recibí la noticia de que estaban inactivas (lo que eso signifique) y que para activarlas debía llevar una cantidad de documentos, entre los que se encontraban unas cartas patronales de dos de las Dependencias en que había trabajado (SEGOB y SAGARPA), en la segunda el trámite fue muy simple, de hecho ellos realizaron las copias y en una semana me avisaron que podía pasar a recogerla, en SEGOB, tras esperar durante más de 20 minutos al “eficiente” empleado, me informó de seis documentos que debía llevar y los ingresé el 22 de abril del año en curso, bajo el entendido de que el trámite tarda cinco días hábiles, por o que tras esperar respuesta y sin recibirla, el 28 de ese mes escribí a la Directora General de Recursos Humanos de la Dependencia para “recordarle” su trabajo y el de nuestros empleados y el 30 de abril pude recibir mi Carta Patronal.

Ya con los documentos completos regresé al PESIONISSSTE el 4 de mayo y tras la espera de rigor (unas dos horas formado y otra en una sala con capacidad para 30 personas en la que sin adecuaciones para necesidades especiales (cuando un 20% de sus atendidos las tienen) y sin ventilación, con otras 50 ó 60 personas fui atendido por el señor Alfonso Gómez de Lara, que tras recibir mis documentos y extender un recibo por ellos, me informó que “el trámite tarda entre 30 y 40 días hábiles” y que debía llamar a un teléfono para que me informaran al respecto.

Tras el tiempo por ellos establecido, el 22 de junio pasado intenté durante 17 ocasiones previas y logré en mi intento 18 obtener como respuesta de una persona que además ni su nombre me quiso dar una respuesta como: “pues su trámite no ha sido realizado, pero regrese usted a la oficina con todos sus documentos, para que pueda reiniciarlo”.

El mismo 22 de junio logré que mediante el Chat de el PENSIONISSSTE Lilia García no me pudiera atender, es más la conversación referida muestra un total desconocimiento de lo que es ATENCIÓN, pues a preguntas concretas responden con frases hechas que no tienen sentido.

Así que ante la ineficiencia de su número telefónico y su servicio de Chat, desde entonces vía correo electrónico me puse en contacto con TODA la cadena de funcionarios de Atención a Clientes del PENSIONISSSTE, empezando con una funcionaria que ostenta el cargo de Subdirectora ESPECIALIZADA de Atención a Clientes, para que el 10 de julio (unos 20 días después) me fuera remitido un correo que en resumen dice: “SE OBSERVA QUE EL TRAMITE REFERIDO SE ENCUENTRA EN PROCESO” por lo que, acepté que NO había problema alguno, sin embargo anoche una muy amable persona identificada como Lic. Dulce Lovatón, me informó que antes de unificar mis cuentas requería “integrar un expediente”, pero como yo ya había realizado el trámite iban a realizar una excepción y que para que esto fuera “muy rápido” tenía que presentarme hoy en la misma oficina de Buenavista con el Lic. Miguel Méndez, con catro documentos solamente para el “expediente”, mi sorpresa es que a la llegada a dichas oficinas mi informaron que ahí “no conocían al señor licenciado” pero que me formara para que me atendieran.

Tres horas para ello y pasé con un “ejecutivo” que muy apresurada y rápidamente, revisó los documentos, los manoteó, los pasó de una mesa a otra y finalmente en su computadora logró mandar a imprimir (tras unos 20 minutos de intentarlo) una cantidad de documentos que hasta yo me sorprendí (gasto inútil de recursos, tiempo y papel) en ellos anotó reiteradamente mi nombre, CURP, RFC y domicilio (creo que TODO sería más fácil si lo hacen directamente en una hoja de captura de la máquina) y me hizo firmar interminablemente documentos que colocaba indistintamente en uno y otro lado del escritorio, sin orden, sin procedimiento, sin una mecánica para hacerlo, documentos por aquí, por allá y hasta por acullá.

Al final me dijo “también le voy a dar copia de su contrato” pero en resumen dice que “el PENSIONISSSTE se hará cargo de administrar sus recursos hasta que usted los quiera retirar”, quiero decirle al muy ineficiente empleado público de nombre Emmanuel Medina Hernández, que lea el contrato, pues en resumen NO dice eso y si dice muchas cosas que debían comunicarle al cliente.

Pero al lado de eso y dado que un contrato no es válido si no cuenta con las firmas autógrafas de TODAS las partes involucradas y este es el caso.
Tras terminar, con los documentos que firmé dispersos por todo un escritorio y sin mayor orden me entregó mi copia y me informó que “el tramite tarda uno o dos meses o hasta más” SALUD, u  trámite que tarda lo que ellos quieren, pero además que el 18 de agosto yo le mande un mensaje para recordarle que tiene que hacer su trabajo.

Así, inicié hoy un día muy poco productivo, en el que me enteré que un procedimiento que el 4 de mayo me informaron tardaría 30 o 40 días hábiles, tardará lo que ellos se les dé la gana.

Absoluta falta de responsabilidad (documentos manejados sin mayor responsabilidad) sin un procedimiento que diga cuándo termina un trámite, sin comprometerse, sin capacidad para hacer algo por lo que cobran, sin la menor intención de atender, pero lo peor del caso, sin que tenga consecuencia alguna más que para el cliente.

Ya que están en eso de atener, pues atiendan señores de PENSIONISSSTE.

SALUD

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