Ya ahora, a unos 20 meses para el cambio de poder federal en México y a escasos nueve de que se definan candidatos a la Presidencia de la República en los diferentes partidos para el periodo 2012-2018, los actores políticos parecen enfocar su mirada en un gran pacto nacional, al estilo de los gobiernos de concertación nacional de Chile o en España el Gran pacto nacional para la transición a la democracia. Pareciera un acto loable aunque en los casos descritos, las estructuras sociales vienen de un Estado totalitario y de estructuras políticas anquilosadas, además de que cuentan con una figura rectora del proceso de transición y claridad en los objetivos. Hoy México que durante más de 70 años del siglo pasado generó estructuras de poder muy similares a las de un totalitarismo de Estado (aunque con cambios de titular constitucionales) y durante el presente siglo ha “funcionado” bajo las estructuras presidencialistas sin capacidad de desarrollo en los aspectos básicos de interés nacional;...
Esto no es un herror, es un orror pero observa por qué