Hablemos de futurismo, empecemos señalando que en mayo de
1990 el malogrado candidato del PRI en 1994 seguía siendo presidente de ese (también
malogrado partido), es decir aún no iniciaba la posibilidad de ser
presidenciable.
Para efectos del presente trabajo lo dividiré en cuatro
partes:
· Las y los posibles que han ganado una elección.
· Las y los que no han ganado una elección pero pertenecen al grupo político.
· Las y los que no pertenecen al grupo político pero se creen con derecho a ser candidatos.
· Las y los colados.
En esta primera entrega hablaremos primero de ellas en mi
humilde entender son cuatro por orden de aparición y pertenencia al proyecto
serían: Ariadna Montiel, Rocío Nahle, Delfina Gómez y Clara Brugada.
Son las gobernadoras de las tres entidades con el mayor
padrón electoral y la presidenta del partido, ella ha ganado elecciones en la
ciudad de México como Diputada local y federal y Senadora suplente.
Aunque en algunos medios de comunicación se ha hablado de la
mala relación de la presidenta de la República con alguna o algunas de ellas,
la realidad es que las cuatro han logrado establecer no solamente una relación
de respeto sino de bastante compañerismo incluso la relación con la maestra
Delfina y con Ariadna puede ser considerada de amistad fraterna.
En el grupo de caballeros están: Marcelo Ebrard, Mario
Delgado, Alfonso Durazo y Javier May.
En este grupo la situación es un poco menos cercana a la
titular del ejecutivo federal, aunque la relación con Ebrard resulta cordial en
muchas ocasiones hay desacuerdos significativos. En el caso de Mario Delgado lo
único que puedo decir es que cada vez está más lejos de las querencias de la
presidenta.
Marcelo ha logrado conformar un equipo de comunicación que
lo hace ver como muy cercano y con mucha influencia en el gabinete, sin embargo
la relación con Sheinbaum se encuentra entre congelada y de subordinado.
Con los dos gobernadores hay mucha distancia y mucha
diferencia ideológica.
Con toda honestidad de todo este grupo solo puedo rescatar a
la profesora Delfina Gómez y Ariadna Montiel, para el primer caso seguramente
en el 2029 que termina su mandato podría ser llamada a una dependencia federal
para ponerla entre las posibles o dedicarse simplemente a buscar el apoyo
partidista; para el caso de Ariadna, tendría que dejar la presidencia del
partido en el 2028 tras la toma de posesión, de los que haya llevado a los
cargos de elección popular y esperaría (de acuerdo a sus resultados que logre
el partido en las elecciones federales del año entrante) ser recuperaba como un
activo.
Con toda honestidad y como dije hace 6 años, si la decisión
del candidato a la presidencia de la República dependiera exclusivamente de
Claudia Sheinbaum estaría entre esas dos mujeres.
Saludos
Te recomiendo
El Gabinete y las complicidades que se pagan

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