Fútbol cosa tan vana y tan banal Yo no me había dado cuenta, pero Brasil comanda uno de los grupos que inician su participación en la primera parte de la Copa Mundial en los Estados Unidos. Es más, no sé contra quién juega, ni en dónde juega, es más no me importa. Además de Brasil, en esa primera etapa de esa copa mundial están ranqueados, Marruecos, Escocia, Francia, Senegal, Noruega y Japón. En el fútbol (cosa tan vana) las señales también hacen importancia. Seguramente Luiz Inácio Lula no lo ha pensado, es más, ni siquiera se le hubiera ocurrido, pero la sola comunicación de que Brasil no asistiera a ese mundial, significaría para los Estados Unidos, la FIFA y las estructuras económicas que sostienen esa “actividad deportiva” un desencanto (político y económico) impactante. No me imagino, ni siquiera puedo pensar en una cifra que implicara en que los Estados Unidos se desequilibrasen económicamente pero sí, políticamente hablando el señor Trump perdería mucha de su...
Es una asimetría real entre los sistemas de registro gringos y mexicano. En el debate público mexicano, especialmente desde ciertos sectores de la derecha, se repite una idea aparentemente evidente: México tiene una economía informal cercana al 60 %, mientras que Estados Unidos es una economía esencialmente formal. De esa comparación se desprende una conclusión moral y política: México estaría atrapado en la informalidad por atraso institucional. Estados Unidos habría resuelto el problema gracias a un mercado moderno y disciplinado. El problema es que esa comparación no es incorrecta por ideológica, sino por conceptualmente falsa. En México, la informalidad no es solo una categoría económica: es una categoría institucional. Un trabajador es informal no únicamente si evade impuestos, sino si no está afiliado a la seguridad social, si no cotiza para una pensión, si no tiene acceso garantizado a servicios de salud o si su relación laboral no está plenamente reconocida por el Esta...