Hace muchos años me toco trabajar con una profesora que me dijo “ se juntaron el hambre con las ganas de comer ” (saludos Marialuisa) y así parece estar sucediendo en las filas de la oposición mexicana, bajo el lema “ el terror como mecanismo para tomar el poder ”, según me cuentan, un golpe blando le llamó algún analista. Primero, los opositores no son todos iguales, no tienen los mismo intereses, no están aglutinados en torno a una figura o a un proyecto, no tienen ideas concretas de que hacer por México y mucho menos un plan o programa, es más muchos de ellos tienen severas diferencias entre sí, llegando a posiciones diametralmente opuestas, como de los 360° que dijo el señor x , pese a ello y a través de “ amigos ” en común, grupos de conciliación o mecanismos de coacción, desde finales del año pasado se plantearon líneas generales de acción para debilitar al gobierno y al presidente. En noviembre pasado, tras el operativo “ fallido ” para detener a Ovidio Guzmán , algu...
Esto no es un herror, es un orror pero observa por qué